El desafío de mantener una reputación en Internet

Muy buena nota que saque del diario La Nacion online.

El prestigio siempre ha sido algo de lo que preocuparse. Construir una identidad era tarea de una vida, incluso de varias. En tiempos medievales bastaba echar una ojeada al escudo de armas, que garantizaba el buen nombre del portador. Yelmos y flores de lis fueron sustituidos por los contactos, gente importante que respaldaba la propia fama.

Hoy, Internet se ha apropiado de las herramientas para labrarse una buena reputación. Ni cartas de recomendación ni blasones familiares. El linaje ha sido sustituido por el historial de Google.

La notoriedad nunca fue tan democrática como ahora. Cualquiera puede acceder a la Red y defenderse en ella sin dinero ni intermediarios. Sólo méritos y un público casi ilimitado. Pero al igual que en la Edad Media, bullen los rumores que se extienden como la pólvora y que, también de manera democrática, salpican las reputaciones.

“Antes, si crecías en un pueblo, sabías quién era hijo de quién y, si te metías en líos, todos se enteraban. Ahora, ese pueblo es Facebook o Twitter. Si cometes un error, todos lo saben”. Andy Beal es uno de los mayores expertos mundiales en reputación online y ha asesorado, entre otros, a Microsoft y Motorola. Asegura que los jefes consultan Google y Facebook para saber más sobre sus empleados: “Al menos una vez al año, supervisarán tu actividad online para encontrar algo que pueda hacerte prescindible. Muchos mánager se hacen amigos tuyos en las redes sociales para vigilarte”.

Beal es el creador de Trackur, un programa que busca identidades en Internet para averiguar lo que se está diciendo de ellas. Es una iniciativa semejante a la de Twinfluence , web que utiliza Twitter (portal donde se pueden publicar comentarios de hasta 140 caracteres) para determinar la popularidad de cada usuario, a cuánta gente llegan sus mensajes.

Medir la reputación y mejorarla es tarea de profesionales. En España, despuntan las primeras consultoras especializadas. Estudian la presencia en Internet de la empresa, institución o particular que les contrata y generan contenido positivo sobre ellas (texto, fotos y vídeos sobre lo que hacen y dicen, cuanto más, mejor). Si el daño ya está hecho, solicitan a blogs, foros y webs que retiren los comentarios injuriosos sobre sus clientes.

En Overalia, trabajan sobre todo con pymes. “Las empresas son conscientes de que Google les afecta. Cuando encuentran informaciones sobre ellos creadas por otros, se preocupan”, explica Victor Puig, director de contenidos, que ofrece el siguiente ejemplo: “Un señor llega a una compañía y su mala gestión la lleva a la quiebra. La gente le critica en la Red. Si intenta crear otra empresa, tendrá problemas. Al buscarle en Google, su perfil arrastrará esas críticas”.

Esto se conoce como “crisis de marca”, y es la especialidad de la consultora Customer Hunt. Oriol Gifra, su director, ha trabajado con cantantes, políticos y también con un empresario que perdía hasta 100.000 euros a la semana por un solo insulto anónimo en un foro: “Los proveedores anulaban pedidos, el banco le negaba la ampliación de la póliza de seguros e incluso le costaba que alguien se presentara para una entrevista de trabajo”.

¿Existen quitamanchas? “El 90% de las ofensas vienen de los foros. Les pedimos que retiren los comentarios. Muchos se niegan, alegando que no están obligados. Por eso, no prometemos nada. A corto plazo, es muy difícil solucionar algo. Hay clientes que se creen que esto es apretar un botón y ya está”, asegura Gifra.

Se puede gestionar la reputación en Internet sin recurrir a expertos. Para hacerlo hay que sumergirse en un sinfín de webs en las que se pone nota a compañeros de trabajo, amigos y hasta a completos desconocidos. Todavía en pruebas, Unvarnished (“sin barniz”, en español) permite publicar comentarios sobre jefes y colegas de manera anónima. Se puntúan las diferentes aptitudes (productividad, sociabilidad…) y se ofrece una valoración general (de una a cinco estrellas). Después, se escribe a voluntad: “Nunca consiguió hacer nada, y desperdició sus años en la empresa”. Es uno de los comentarios que pueden leerse en el perfil de un directivo de Google. Es imposible saber quién fue el rencoroso autor y tampoco puede borrarse.

Esta oportunidad para vengarse ha llevado a The New York Times a calificar a Unvarnished como “la pared de un baño en el que todo el mundo puede entrar”. Sin embargo, casi todas las pintadas son positivas. En muchas ocasiones, los que son amigos en Facebook se valoran mutuamente con la máxima puntuación, en una complicidad interesada. Peter Kazanjy, fundador de Unvarnished, explica que la mejor manera de controlar tu reputación es conectar con los demás: “Pedir a personas que te conocen que escriban sobre ti. Agradecer esos mensajes, matizarlos o incluso desmentirlos”. Es posible replicar a una crítica y ofrecer argumentos que cuestionen su veracidad, así como invitar a otros compañeros para que te defiendan.

No en todas las webs hay tanto control. Formspring y Jerk se centran en la reputación personal y apuestan porque el círculo de confianza del usuario entre a valorar sus aspectos más íntimos. Preguntas como: “¿Es Mary sensible, es leal, está enamorada?”. Abundan las obscenidades y las salidas de tono, también los perfiles falsos, como uno sobre el Papa. El vertedero de la reputación se encuentra en Jerk, donde existe un top 100 de “estúpidos”. Gente real que es duramente insultada, a menudo por desconocidos. Hay una sección de pujas en la que se ofrece dinero para que alguien resulte elegido “estúpido del día” (también hay del mes y del año). El que paga más, decide quién será humillado en la plaza pública.

El escarnio de la reputación existe, pero también su monetarización. En The Whuffie Bank quieren sustituir el dólar por el whuffie, una forma de pago virtual. Miden el prestigio basándose en la influencia que tienen los usuarios a través de su cuenta de Twitter, y en breve esperan dar el salto a Facebook. No intentan responder a “quién tiene más reputación que quién”, sino determinar la especialización de cada uno. Si alguien demuestra que es un líder de opinión en un tema, le otorgan el título y una buena cantidad de moneda virtual. ¿Para qué sirve? “El día de mañana podrás saber qué 10 personas saben más de fútbol en tu ciudad o quién sabe más de Los Simpson en tu barrio. Si alguien tiene muchos whuffies en Barcelona sobre Messi, podrá canjear su moneda por un descuento en Adidas”, afirma Santiago Siri , uno de los fundadores. ¿El resultado? Una economía de reputación con forma de sofocracia o gobierno de sabios a la que todo el mundo tenga acceso. “Una que cumpla la máxima de Marx: de cada uno según sus capacidades, a cada uno de acuerdo con sus necesidades”.

Existe también una versión ONG, promovida por Amnistía Internacional. Tyrannybook es un Facebook para criticar a “los líderes que no respetan los derechos humanos”. Los amigos se llaman “aliados” y se unen en grupos como “los 20 peores dictadores que siguen con vida”, en una clasificación encabezada por el norcoreano Kim Jong-il y en la que aparecen también Ahmadineyad (Irán) o Hu Jintao, presidente de China.

Eduardo Press, psicólogo especializado en conflictos laborales, recomienda separar la herramienta del uso que se hace de ella (“con un martillo puedo clavar un clavo o romperte la cabeza”), pero se centra en los riesgos: “Al carecer de reglas, todo queda ligado a la responsabilidad, que se diluye con el anonimato. El riesgo es el linchamiento. Destruir una reputación siempre es más fácil y lleva menos tiempo que construirla”.

La mayoría de los expertos minimizan los riesgos y se sienten molestos por la distorsión mediática: “El miedo vende”, dice Neus Arqués, de la consultora Manfatta. “Antes, para llegar a grandes audiencias, hacía falta dinero para pagar a un responsable de comunicación. Ahora, cualquiera, incluso un autónomo, puede llegar más allá de su barrio”.

No todos los rumores son infundados. “Hay gente que merece su mala fama”, afirma Victor Puig, de Overalia. Pero incluso estos, señala Oriol Gifra, de Customer Hunt, tienen derecho a limpiar su reputación: “Esto es como si van a un abogado: yo les defenderé, sean inocentes o no”.

¿Cómo hacer para no perder el buen nombre en el lodazal de insultos anónimos que puede ser la Red? Jeremiah Owyang se presenta como “estratega web” y es columnista de Forbes: “Debes apropiarte de tu nombre en Internet antes de que otro lo haga”. Blindarse ante posibles ataques, tal y como hace la Casa del Rey, que ha ido comprando y cerrando los dominios web con el nombre de los hijos del Príncipe y las Infantas a medida que estos nacían. Pero ni siquiera esto es suficiente. La mujer del hombre más poderoso del planeta, Michelle Obama, tuvo que soportar hace meses cómo una foto suya se asociaba en Google a la palabra monkey (mono) y a un montaje fotográfico de un simio con su rostro.

En el medievo, bastaba una mala salida al campo de batalla para perder la vida. Si el caballero no había dejado descendencia, desaparecía su nombre. Hoy, quien deja huella en Internet lo hace para siempre. Borrarse de las redes sociales no garantiza nada, la información sigue ahí. ¿Hay esperanza si la losa de la reputación resulta demasiado pesada? En la web Seppukoo (cuyo nombre hace referencia a una modalidad de haraquiri) ofrecen suicidios virtuales gratuitos. Un clic y el perfil de Facebook se convierte en un epitafio. Pero también después de muerto, los demás opinarán sobre el difunto y dejarán sus condolencias. En este cementerio ya hay 20.000 lápidas.

Los autores de esta nota son:

Miguel Calzada / Santiago Gimeno
Diario El País

Anuncios

Proyectos Multimillonarios … que podrían seguir viviendo.

El domingo leyendo el suplemento de economía del diario “La Nación”, leí la nota “Proyectos multimillonarios que quedaron en el camino“.

El articulo planteaba los diferentes Strat-ups que fracasaron por diferentes motivos.

“Existen tres tipos de modelos de negocios. Los que, desde el inicio, están destinados a morir y se inflaron por la codicia de los banqueros. Aquellos que eran buenas ideas y no terminaron de funcionar por una mala gestión o porque no apostaron por la innovación tecnológica. Y por último, esos que aún hoy son un éxito”, explicó un especialista en el rubro que prefirió el anonimato.

Creo que dentro de este análisis, falta una categoría importante y es que algunos proyectos, no llegaron a ser un éxito, debido a que dichos proyectos estaban orientados a usuarios que no tenían la suficiente confianza en Internet como un medio valido para hacer lo que hasta hoy hacían por los medios tradicionales.

Un ejemplo claro es Casamientosonline.com. El sitio, en el cual tuve la oportunidad de trabajar, es un claro ejemplo de como un sitio creado antes de la explosión de la burbuja de las “Punto Com” (1999), pudo, gracias a un cambio importante desde el punto de vista comercial y de procesos de negocios, transformarse en la principal fuente de consultas en su rubro.

Casamientosonline renació al rededor del 2007, y esto estuvo impulsado gracias al crecimiento de Internet, en valores absoluto de la población que se conecta a Internet desde 1999 hasta 2009. Pero fundamentalmente, se impulso gracias a la actualización de nuevas tecnologías aplicadas  al usuario. Este es un factor que los medios tradicionales (revistas del medio, programas de televisión, etc), no pueden impulsar muy fácilmente o a un bajo costo.

Creo que esta es la principal razón por la cual MUCHAS empresas dejaron de existir, no creo que solo haya sido un mal manejo de la dirección sino que, en muchos casos estuvo adelantado al momento de uso. No dudo que hoy Patagon.com podría sin problema ser un éxito, siempre y cuando brinde algo mas, en cuanto a tecnología, que los sitio que hoy existen sobre el tema.

Un claro dato estadístico es el siguiente:

Usuarios Internet en America del Sur


Usuarios,
año 2000
Usuarios,Dato mas reciente Penetracion
( % Poblacion)
Crecimiento
(2000-2009)
% de
Usuarios
Argentina 2,500,000 20,000,000 48.9 % 700.0 % 14.7 %

Noten que el crecimiento de usuario desde 2000 a 2009 es de un 700 % lo que produce un crecimiento de masa critica de usuarios que pueden usar nuestros sitios.

Espero que se haya entendido mi punto de vista.

Salu2

Agustín

Mil Millones de usuarios de internet

Según un estudio de la gente de comScore los usuario de Internet ya llegan a mil millones en todo el mundo.

Este estudio se realizo, con mayores de 15 años, que se hayan conectado durante Diciembre, en todo el mundo, excluyendo a conexiones a trves de dispositivos moviles y computadoras públicas (cibrecafes, etc).

La conformacion del mapa quedaria asi:

  • Asia – Pacifico  41,3%
  • Europa                28,0%
  • Norteamerica  18,4%
  • Latinoamerica   7,4%

En cuanto a los paises con mayor cantidad de usuarios el ranking es el siguiente:

China lleva la delantera con un 17,8% de los usuarios, le sigue USA con un 16,2% y tercero pero mucho más atrás está Japón con un 6%. Brasil se deja ver en la lista con un 2,7% de los usuarios totales, España con el 1,8% y México con un 1,2%.

Ahora en cuanto a los sitios visitados, los de Google fueron visitados por un 77% de los usuarios, los sitios de Microsoft por un 64,2% y los de Yahoo! por un 55,8% de los mil millones de usuarios de la red.

Un punto aparte para Facebook, con un crecimiento del 127% el año pasado y casi 222 millones de visitantes durante el mes pasado.

Salu2,

Agustín

UE propone normas para proteger al consumidor en línea

La Comisión Europea dará a conocer hoy miércoles una propuesta que pretende facilitar y hacer más seguras las transacciones en línea para los consumidores de la UE.

En la actualidad, unas 150 millones de personas en la UE compran a través de Internet. Pero sólo una quinta parte de ellos lo hacen en sitios de otros países. La nueva norma pretende alentar que el consumidor haga transacciones en otros países de la comunidad.

La nueva Directiva de Derechos del Consumidor obligará a los comerciantes a dar a conocer información clara sobre el producto, el precio y cargos adicionales de envío para permitir que los ciudadanos tomen decisiones consecuentemente.

Establece un máximo de 30 días para que una empresa envíe el producto al comprador, y dice que las empresas asumirán el riesgo y el coste del daño o la pérdida de bienes hasta el momento en que el comprador reciba los productos.

Será el Parlamento Europeo y los gobiernos de los distintos países quienes tendrán que aprobar estas normas antes de convertirse en ley.

Link: Europe Prepares Consumer Rights Plan (NYT)

fuente: FayerWayer de

16 millones de usuarios de Internet en Argentina

Según la consultora argentina Prince & Cook, en la República Argentina ya existen 16 millones de usuarios de Internet y se prevé alcanzar los 18 millones para fines del 2008…

Los usuarios de Internet en la Argentina llegarán a los 16 millones de personas a fines de 2007, lo que representará un incremento de 23 por ciento respecto de diciembre del año pasado, según un estudio privado.

“A fines de 2008, la cantidad de usuarios llegará a los 18 millones, aproximadamente el 50 por ciento de la población”, afirmó el analista Pablo Tudesco, de la consultora Prince & Cooke.

No obstante, aclaró que en rigor la curva de adopción de Internet ingresará el próximo año a un “amesetamiento”, ya que porcentualmente el incremento será de 16 por ciento frente a una tasa anual de 30 por ciento que viene registrándose en los últimos tres años.

“La masividad de Internet -apuntó el analista- vendrá cuando la conexión sea sencilla y a través de un dispositivo de precio accesible”.

En el mercado actual hay 16 millones de usuarios, pero en términos de clientes individuales o empresas el número se reduce a 3,1 millones de clientes.

La estimación estandarizada es que por cada cliente se cuentan 4,7 usuarios y el ejemplo más claro es que una empresa se considera un solo cliente, pero en definitiva tiene varias decenas de usuarios (empleados).

Más velocidad . Una de las tendencias que caracterizó el mercado de Internet este año en el país fue la retracción de las cuentas de dial up, que perdía clientes en favor de las conexiones de banda ancha.

Así las cuentas de dial up se ubican en 530.000 clientes -una caída de 54 por ciento respecto a fines del año 2006- mientras que 2,6 millones son las de banda ancha.

“El crecimiento de las cuentas de banda ancha (11 por ciento respecto del año pasado) está especialmente empujado por esta migración de tecnología de parte de los clientes”, apuntó Tedesco.

Lejos del cyber, cerca de casa . Otro caso son los clientes desde lugares públicos que suman 4 millones de personas.

Los usuarios de Internet en la Argentina llegarán a los 16 millones de personas a fines de 2007, lo que representará un incremento de 23 por ciento respecto de diciembre del año pasado, según un estudio privado.

“A fines de 2008, la cantidad de usuarios llegará a los 18 millones, aproximadamente el 50 por ciento de la población”, afirmó el analista Pablo Tudesco, de la consultora Prince & Cooke.

No obstante, aclaró que en rigor la curva de adopción de Internet ingresará el próximo año a un “amesetamiento”, ya que porcentualmente el incremento será de 16 por ciento frente a una tasa anual de 30 por ciento que viene registrándose en los últimos tres años.

“La masividad de Internet -apuntó el analista- vendrá cuando la conexión sea sencilla y a través de un dispositivo de precio accesible”.

En el mercado actual hay 16 millones de usuarios, pero en términos de clientes individuales o empresas el número se reduce a 3,1 millones de clientes.

La estimación estandarizada es que por cada cliente se cuentan 4,7 usuarios y el ejemplo más claro es que una empresa se considera un solo cliente, pero en definitiva tiene varias decenas de usuarios (empleados).

Más velocidad . Una de las tendencias que caracterizó el mercado de Internet este año en el país fue la retracción de las cuentas de dial up, que perdía clientes en favor de las conexiones de banda ancha.

Así las cuentas de dial up se ubican en 530.000 clientes -una caída de 54 por ciento respecto a fines del año 2006- mientras que 2,6 millones son las de banda ancha.

“El crecimiento de las cuentas de banda ancha (11 por ciento respecto del año pasado) está especialmente empujado por esta migración de tecnología de parte de los clientes”, apuntó Tedesco.

Lejos del cyber, cerca de casa . Otro caso son los clientes desde lugares públicos que suman 4 millones de personas.

Respecto de este segmento Tedesco señala“ que “en los últimos 24 meses, se observó“ que los nuevos clientes de Internet ya no provenían de los locutorios y cybers sino que la primera experiencia de conexión la habían hecho en su casa”.

Esto se vincula al incremento de las ventas de computadoras “que en su mayoría van al hogar”.

Respecto de los clientes de banda ancha, 67 por ciento de las cuentas corresponden a conexiones de tecnología ADSL, que es la que ofrecen las operadoras de telefonía, mientras que el cable módem tiene 29 por ciento del mercado y el resto corresponde a conexiones inalámbricas.

Respecto de este segmento Tedesco señaló que “en los últimos 24 meses, se observó que los nuevos clientes de Internet ya no provenían de los locutorios y cybers sino que la primera experiencia de conexión la habían hecho en su casa”.

Esto se vincula al incremento de las ventas de computadoras “que en su mayoría van al hogar”.

Respecto de los clientes de banda ancha, 67 por ciento de las cuentas corresponden a conexiones de tecnología ADSL, que es la que ofrecen las operadoras de telefonía, mientras que el cable módem tiene 29 por ciento del mercado y el resto corresponde a conexiones inalámbricas.

Fuentes: Yahoo Noticias – Consultora Prince & Cook